Archivo | febrero, 2011

The Black Swan: ¿Realidad o Psicosis?

28 Feb

Después de haber visto la película “El Cisne Negro”, protagonizada por Natalie Portman, debo confesar que cuando terminó quedé un poco en estado de shock. La película desencadenó en mí una serie de sentimientos y pensamientos interesantes, es por esta la razón que quise escribir este post.

Para empezar, me pareció una película con una trama fuerte, triste y con un final profundo. Pero especialmente lo que me llamó la atención fueron todos los aspectos psicológicos que contempla.

Por un lado, nos hace ver hasta qué punto muchas personas somos capaces de hacer cosas por cumplir un sueño. Es cierto, todos queremos triunfar y demostrar que somos capaces de hacer lo que deseamos, pero alguna vez nos hemos preguntado ¿en qué punto estamos sobrepasando las barreras y límites de la realidad? En la vida diaria todos hemos oído casos de amigos, compañeros o familiares que presentan algún tipo de problema como depresión, bipolaridad o estrés y ésto realmente se debe a  lo mismo, queremos demostrar que podemos ser buenos en lo que hacemos.

En la película, Nina (personaje escenificado por Natalie Portman) una chica dulce, sencilla, amable, frágil y sobreprotegida por una madre obsesiva, empieza a experimentar los obstáculos que conlleva estar en un mundo competitivo, por lo que como mecanismo de defensa se “hunde” en un estado psicótico. Éste efectivamente le da las herramientas y personalidad necesarias para poder desempeñarse en el medio. Pero a raíz de esto empieza a crear delirios, a presentar síntomas de autoagresión y agresión hacia los demás, hasta el punto de llegar al borde de “la muerte” (al menos eso me hace pensar).

Por lo tanto, mi conclusión es, ¿qué debemos hacer cada uno de nosotros para no caer en este estado? Personalmente considero que tener algo o alguien quien no nos deje despegar, alguien o algo que nos ayude a recordar que somos humanos y que nuestros sueños, metas y objetivos se pueden realizar siempre y cuando seamos conscientes de lo que hacemos, porque definitivamente la barrera entre la realidad y la psicosis es muy fina.

“La única verdad es la realidad”

Aristóteles

<!–[if gte mso 9]> Normal 0 21 false false false ES X-NONE X-NONE MicrosoftInternetExplorer4 <![endif]–><!–[if gte mso 9]> <![endif]–> <!–[endif]–> 

La Inteligencia Emocional, La Inteligencia Social y los Directivos

2 Feb

‘La inteligencia emocional es dos veces más importante que las destrezas técnicas o el coeficiente intelectual para determinar el desempeño de la alta gerencia’.

Daniel Goleman (Harvard Business Review)

Mi idea para este post es continuar con el tema de la Inteligencia Emocional, abierto en esta entrada, pero ahora enfocada en los altos mandos de las empresas o instituciones. Investigando y leyendo me llamaron especialmente la atención dos puntos:

1) Encontré algunos ejemplos donde se ratifica que la Inteligencia Emocional en los directivos es una característica necesaria par lograr el éxito, algunos ejemplos de esto:

  • Un estudio de directivos en tres continentes demostró que el 74% de los directivos exitosos tenían como característica más sobresaliente su inteligencia emocional (texto citado en el Libro Desarrollo de Habilidades Directivas por David Whetten).
  • Un estudio en PepsiCo halló que las unidades de la compañía encabezadas por personas con “un don de gente” (característica de la inteligencia emocional) bien desarrollado sobrepasaron las metas de ingresos anuales de un 15 a un 20 por ciento. (texto citado en el Libro Desarrollo de Habilidades Directivas por David Whetten).
  • Desde 1992, American Express Financial Advisors, con sede en Minneapolis, tiene en marcha un programa de entrenamiento en ‘Competencia Emocional’ para gerentes. Una de las metas es ayudarlos a convertirse en “asistentes emocionales” de las personas que dependen de ellos. Un estudio reciente determinó que los gerentes entrenados en esas habilidades hicieron crecer sus empresas a un promedio del 18,1 por ciento, comparado con el 16,2 por ciento de gerentes que no fueron capacitados. Esto significa un estimado de U$S 247 millones en incremento de los ingresos durante los 15 meses del período estudiado.

2) Me encontré con la existencia de un término bastante novedoso, éste es el de “Inteligencia Social”, siendo este el título de su libro continuación de “Inteligencia Emocional”. A continuación adjunto un vídeo donde el creador de éste explica su definición y argumenta la necesidad de fomentarlo en el personal directivo.

Para finalizar lo que me interesa destacar del vídeo es lo siguiente:

  • La inteligencia emocional y la inteligencia social son términos distintos, pero igualmente importantes.
    • La inteligencia emocional está relacionado con el desarrollo individual de cada persona, el autoconocimiento, la automotivación y la disciplina;
    • La inteligencia social se refiere al saber motivar, influir y desarrollar en los demás, alentar a crecer, a inspirar, para esto es necesario que la persona cuente con niveles de empatía y habilidades de interacción.
  • Para que una persona pueda adoptar un grado de Inteligencia Social adecuado, primeramente debe estar seguro qué desea cambiar.
  • La inteligencia social puede aplicarse y reforzarse en cualquier tipo de empresa.
  • Actualmente hay muchas empresas que utilizan la inteligencia social como parte del plan estratégico para mejorar la productividad de sus negocios.
  • Daniel Goleman comenta que uno de los planes de acción es hacerlo mediante el empoderamiento de las funciones de Recursos Humanos, por ejemplo contratando personal con habilidades de inteligencia emocional desarrolladas y promover y desarrollar individual y colectivamente la inteligencia social.
  • Uno de los signos que te permitirá saber si una persona cuenta con Inteligencia social es el Rapport (término utilizado para describir una relación empática o química que pueden sentir dos personas).